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Fecha de publicación: 20/04/2026
Tras cerca de tres años de ausencia de focos de influenza aviar altamente patógena (IAAP) en Chile, a partir de comienzos de marzo de 2026 la enfermedad se ha presentado, primero en aves silvestres, luego en planteles de traspatio y finalmente en planteles comerciales de ponedoras.
La secuencia de eventos se inició el 4 de marzo, fecha en la cual el Servicio Agrícola y Ganadero (SAG) confirmó un foco en cisnes coscoroba silvestres en el humedal el Yali, en la región de Valparaíso. A este evento siguió la denuncia de aves afectadas tres días después en un plantel de traspatio ubicado en Nogales, en la misma región.
En las semanas siguientes del mes de marzo se extendieron los hallazgos, siempre primero en aves silvestres, y luego en planteles de traspatio, en las regiones del Maule, de O´Higgins, Metropolitana, de la Araucanía y de Magallanes.
Un hito a nivel de avicultura comercial se presentó el 23 de marzo en la región Metropolitana, específicamente en la localidad de Talagante, fecha en la que el SAG confirmó un foco de la enfermedad en un plantel comercial de ponedoras, que afectó a cerca de 700.000 aves. Este hallazgo fue seguido, siempre a nivel comercial, con la presencia de focos en otros dos planteles comerciales, uno de menor tamaño, el 29 de marzo en la región del Maule y otro, de cerca de 100.000 aves, entre ponedoras y crianzas, en la comuna de Cunco, en la región de la Araucanía.
A mediados de abril se registran ocho regiones que presentan brotes de IAAP, con un total de 25 zonas de control activas a nivel nacional, de las cuales: cinco corresponden a animales silvestres, dieciocho a traspatios y tres planteles comerciales de ponedoras.
Con estos focos el sector productor de huevos nacional ha visto disminuida su capacidad de producción en cerca de 5%.
Ante este escenario, el SAG y Chilehuevos hicieron un llamado urgente a quienes crían aves a extremar las medidas de bioseguridad de sus planteles y mantener siempre las aves domésticas en gallineros cerrados y protegidos para evitar cualquier contacto con aves silvestres que pueden transmitir la IAAP, así como resguardar adecuadamente el agua y el alimento. Estas acciones son fundamentales para evitar contagios, protegiendo de este modo la producción avícola nacional.
La influenza aviar de alta patogenicidad es una enfermedad viral altamente contagiosa incurable y que afecta principalmente a aves domésticas y silvestres, provocando alta mortalidad, por lo cual es fundamental actuar a tiempo, ya que la notificación oportuna es clave para contener la enfermedad.
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Asociación Gremial de Productores de Huevos de Chile