Adultos

Para Una Actividad Física Intensa

La mayor parte de las personas adultas están sometidas en su vida laboral a una actividad física intensa, frecuente y prolongada. Los adultos que están en la plenitud de sus capacidades físicas y laborales tienen necesidades nutricionales distintas a las del resto de la población.

El intenso ritmo de la vida actual exige a hombres y mujeres adultos a ponerse en movimiento, venciendo el sedentarismo. Crece la conciencia y el interés en la población en desarrollar actividad física como parte de sus hábitos sanos de vida.

Las personas sanas en plena actividad laboral requieren más carbohidratos, líquidos, proteínas, hierro y calcio para garantizar su máximo rendimiento y una recuperación óptima después de las exigencias diarias.

El huevo es así uno de los alimentos más necesarios y completos para una dieta sana y equilibrada para el ser humano. Contiene todos los alimentos que nos brinda la naturaleza en proporciones y cantidades adecuadas, cubriendo todos los macro y micronutrientes: proteínas, lípidos o grasas, hidratos de carbono, vitaminas y minerales.

El consumo de proteínas de alta calidad en la dieta, como las contenidas en el huevo, es esencial para las personas en plena actividad laboral con una rutina regular de ejercicio, pues las requieren para desarrollar, mantener y reparar el tejido muscular, así como para adquirir fuerza y velocidad.

El huevo forma parte de una dieta adecuada para un adulto ya que sólo aporta 70 calorías (igual que una fruta), además de proveer de la mejor proteína encontrada entre todos los alimentos (el mejor perfil de aminoácidos), y una gran variedad de vitaminas y minerales. Es un alimento natural y "envasado en origen".

Como este grupo etáreo es probablemente el más preocupado de su salud, investigaciones recientes han demostrado que el huevo no es causa de colesterol elevado. Es más aún, uno de los componentes de la yema del huevo reduce de manera significativa la absorción intestinal del colesterol “malo”, al tiempo que la yema proporciona grasas poliinsaturadas y monoinsaturadas.

El contenido de minerales del huevo también colabora en su función antioxidante por contener selenio y zinc (claves para mantener un balance oxidativo adecuado) , fósforo y hierro . Además, aporta carotenos y otras sustancias beneficiosas a nuestro organismo.